1. Las comparaciones son odiosas. Por la razón tan sencilla que no pueden preguntarte a qué te dedicas tú y qué has hecho en la vida, después de que haya contestado tu compañera iraní que habla 4 idiomas (ruso, inglés, español y parsi) perfectamente, y que está aprendiendo un quinto idioma, que ha estudiado medicina en una universidad rusa (huelga decir que en idioma ¡ruso!), y queyonosé cuantas cosas más. Y la polaca... esa polaca, que habla también tropecientos idiomas, que es enfermera, que tiene no sé cuantos hijos y además trabaja doscientas horas en un hospital, que podría ser mi madre, y me da doscientas vueltas en casi todo... luego con qué cara contestas tú. ¿Eh?. Pues con la mía... a ver, cada uno hace lo que puede...
2. Que hay chicas de 14 años que son normales, que tienen conversación, son inteligentes, no se quedan mirando al vacío con la baba colgando como si les faltaran dos primaveras, y no se hacen la raya del ojo con edding. Todavía tengo esperanzas en la generación venidera.
3. Por último, ¿cómo es posible que haya gente que no recuerde (porque no había nacido) las olimpiadas de Barcelona en el 92? ¿hay gente taaan joven?, eso quiere decir... que... inevitablemente... yo me hago mayor!!! Pufff
Mañana... he decidido que no iré a alemán, más que nada para no pillarme la depresión a posteriori :D



