Y es que después de más de tres meses de baja laboral -que por cierto me hacían falta, porque llevo casi 7 años sin parar de trabajar y estudiar casi al mismo tiempo entre unas cosas y otras- hoy he ido a pedir el alta.
Tengo una sensación agridulce. En primer lugar porque siento que en este tiempo, no sólo ha cambiado una parte de mi vida muy importante, sino que probablemente vaya a haber grandes cambios en relación a mucha de la gente de la que hasta ahora me venía rodeando. Dicen que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano, y que en los momentos difíciles es cuando se determina quiénes son... quizás esperamos cosas de personas de las que luego no obtenemos la respuesta deseada. Y queda un sentimiento frustrante y de total decepción (que para mí es uno de los peores sentimientos que existen).
Cuando un amigo te decepciona dejas de confiar en él, de sentirlo como parte de ti, de integrarlo como una parte fundamental en tu futuro y queda relegado a un segundo plano. Porque aunque se perdone el hecho en sí, queda ese otro sentimiento, aún peor que hace que ya nada de lo que se haga tenga mucho sentido.
Y en segundo lugar, porque ahora necesito pensar únicamente en mí. En mejorar, en superarme y no tener miedo, en ser valiente, y confiar más en mí. Ahora quiero decir las cosas sin tapujos, sin medias tintas, porque realmente no hay tiempo para andarse con tonterías.
Ha habido un lapsus en el que he estado como hibernando, en modo de pausa y parece que ha llegado el momento de volver a reengancharme a la realidad... a ver que tal sale.
Así que mañana empiezo a trabajar, a volver a ver a mis compañeros de trabajo, a mis compañeros de universidad, a mis amigos, y a los que no lo son tanto, a los que me han apoyado de verdad y se han preocupado por mí de corazón, y a los que realmente les ha importado un carajo. A todos ellos...
En fin, toda despedida es un final. Y también es el comienzo. Espero que sea bueno.
21-may-2008
About... cambios, despedidas y comienzos
05-may-2008
De Persépolis
Aquel día aprendí algo fundamental: uno sólo puede sentir autocompasión cuando las penas son soportables...
... una vez superado ese límite, la única forma de soportar lo insoportable es reírse de ello...
El sábado me compré el libro (que en realidad es cómic) titulado Persépolis de Marjane Satrapi. Sinceramente me ha sorprendido, por varias razones, en primer lugar por su sinceridad, y luego por su crítica, por su ironía, ternura y carga emotiva que se desprende en cada dibujo y cada frase.
Trata de una niña iraní en su país natal. A través de sus experiencias y de su transformación de niña en mujer comprendemos la historia de un país orgulloso y fuerte, destrozado por la política y los extremismos tanto de una parte como de otra. De la doble moral, de la fuerza, de la desesperación y la esperanza de un pueblo sumido en una guerra que ninguno entiende.
Un verdadero descubrimiento esta Satrapi (que por cierto tiene más huevos que el caballo de espartero), y ahora he descubierto que han hecho una película, habrá que ir, digo yo...
20-abr-2008
De música
No sé por qué cierta música hace que podamos volar hacia otros lugares sin movernos del sitio. Qué tendrá cada acorde para que nuestra piel se erice de esa manera. Qué tendrá para que las lágrimas estén a punto de fluir. De qué estará hecha para que nuestro corazón se encoja de emoción.
Yo no sé que tendrá esta sinfonía... pero estoy segura que no puede ser de este mundo...
18-abr-2008
De talleres
Hace un par de días fuimos al taller mecánico que tiene el coche de mi padre hasta que el perito diga formalmente que su coche quedó en siniestro total después de mi accidente. La verdad es que esperaba que el coche estuviera dentro del taller y no fuera... pero cual fue nuestra sorpresa cuando vimos allí a unos cien metros de donde supuestamente debería estar el coche, en plena calle. Y pasó lo que tenía que pasar, que no han dejado ni la rueda de repuesto. Sé que es absurdo molestarse por un coche que está para la arrastre, pero, realmente nos dio mucha rabia, porque sabemos que la mayor parte de los robos que ha sufrido el coche, probablemente lo haya hecho el propio taller... porque nos preguntamos ¿quién narices quiere un airbag que no saltó?, ¿la caja de cambios?, ¿los retrovisores?, ¿un alerón?... No sé, sospechosamente, son todo elementos que a un taller de la Opel le puede venir muy bien, y se ahorra unos eurazos. La historia es que cuando vi el coche me quedé impresionada. Porque en su mayoría digamos que mantiene su estructura, excepto en el asiento del conductor, en el que el techo del coche está totalmente pegado al volante. Increíblemente no sé como no quedé aplastada, ni de qué manera puse la cabeza y aunque todavía estoy sufriendo las consecuencias de ello y va para largo, no dejo de pensar en lo que podría haber pasado.
Hay veces que nos salvamos de la manera más tonta que hay. Y otras nos matamos de la manera más absurda. C'ést la vie...
Hay veces que nos salvamos de la manera más tonta que hay. Y otras nos matamos de la manera más absurda. C'ést la vie...
01-abr-2008
What I've Done
Muchas veces pienso que nuestro mundo es, en cierta manera, circular. Porque la historia y las historias siempre se repiten. Aunque pensemos que el momento es único, anteriormente ya sucedió, en otro momento, con otras situaciones y personas. Y es que toda acción por parte de unos, acciona un mecanismo que provoca una reacción en otros y así "ad infinitum". Es como una "cadena de favores". Esa cadena de acción-reacción en la que nos hayamos inmersos provoca que nos enamoremos, que nos desenamoremos, que soñemos, que lloremos, que nos sintamos felices, que tengamos esperanzas, sueños, proyectos, que creamos que somos especiales, únicos, irrepetibles... esos sueños, esperanzas y vidas, que otros ya vivieron, a su manera, en otra época.
Quizás, sólo formemos parte de este misterioso mundo por una milésima de segundo, lo que para la vida es siquiera un suspiro, de una pequeñísima parte infinitesimal, del universo caótico que nos toca vivir.
Y me pregunto, cuánto tiempo más... ¿años?, ¿cientos de años?, ¿miles de años?, ¿millones de años quizá?, nuestro universo, el mundo que ahora conocemos, tardará en mandarnos de vuelta... porque como esto siga así, estamos en tiempo de descuento.
Porque el universo es sabio. Nos concede tiempo. Porque sabe que si no lo hace él. Acabaremos por eliminarnos entre nosotros mismos. Porque la vida y nuestro mundo... es circular ¿no?
Quizás, sólo formemos parte de este misterioso mundo por una milésima de segundo, lo que para la vida es siquiera un suspiro, de una pequeñísima parte infinitesimal, del universo caótico que nos toca vivir.
Y me pregunto, cuánto tiempo más... ¿años?, ¿cientos de años?, ¿miles de años?, ¿millones de años quizá?, nuestro universo, el mundo que ahora conocemos, tardará en mandarnos de vuelta... porque como esto siga así, estamos en tiempo de descuento.
Porque el universo es sabio. Nos concede tiempo. Porque sabe que si no lo hace él. Acabaremos por eliminarnos entre nosotros mismos. Porque la vida y nuestro mundo... es circular ¿no?
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